méxico

2017

El proyecto Calle escolar segura emana debido a la preocupación de madres y padres de familia por las velocidades que alcanzan los vehículos en el entorno inmediato a la escuela Instituto Continente AC de la calle Pátzcuaro, en la Ciudad de Puebla.

 

Las condiciones de diseño vial y urbano de este espacio público están orientadas a facilitar el tránsito de vehículos motorizados, relegando el poco espacio peatonal existente.

 

Por esta razón, el Laboratorio de Espacio Público en México se dio a la tarea de estudiar las condiciones de la misma y ayudar a gestionar la reducción de velocidad así como otras adecuaciones viarias.

 

Con el apoyo del Laboratorio de Espacio Público en México hubo un taller primero para los alumnos y alumnas, donde les enseñaron las prioridades en la calle, y aprendieron que el peatón va primero y el automóvil al final. Después también hubo uno especial para los papás y las mamás, que al principio, cuenta Auricel, manifestaron cierto rechazo pero después adoptaron todo lo aprendido para tener una mejor cultura vial.

 

Ari Fernando Valerdi, urbanista del Laboratorio de Espacio Público, invitó a los interesados a un taller de urbanismo táctico, donde les enseñaron cómo se puede intervenir el espacio público de una manera comunitaria, amigable y sobre todo autogestiva.

 

Después del diagnóstico y las capacitaciones se definió el proyecto, el cual consistió en utilizar  objetos donados, como llantas y plantas, para señalizar la calle: marcaron los espacios a respetar para que los automóviles no se estacionaran, hicieron reductores de velocidad marcados con pintura de colores, llantas pintadas por los niños y leyendas en el suelo de “zona escolar” y zonas para peatones.

 

2014

Pequeños superhéroes urbanos salen a las calles a hacer justicia peatonal. Empujan coches en pasos cebra, defienden a los peatones y promueven la cultura de moverse de forma sustentable (a pie, en bici, en transporte público). Ha sido un curso de verano, "Luchando por los espacios comunitarios", de la Casa Vecina, una de las sedes culturales de la Fundación del Centro Histórico de la Ciudad de México A.C. Casa Vecina colabora con comunidades de artistas, académicos, gestores culturales, estudiantes universitarios, científicos, colectivos de jóvenes, grupos de vecinos del Centro Histórico, entre otros. 

 

Peatónito es el enmascarado que defiende a los ciudadanos de los autos y de la pésima infraestructura peatonal. Él creó su personaje hace un año para llevar a la práctica su carrera académica. Es licenciado en Ciencias Políticas, trabajó en el Instituto de Políticas de Transporte y Desarrollo de la ciudad (ITDP) y su tesis tiene el título Política y movilidad urbana en el DF.

 

Peatónito es un “luchador”, un luchador de lucha libre mexicana, que se caracteriza por las máscaras de colores y por usar secuencias rápidas de golpes y ademanes. Y no lucha por la gloria en el ring sino por el apoyo público y gubernamental en favor de los peatones. Su mensaje principal es que caminar es una forma ideal de transporte en una ciudad tan densa como Ciudad de México.

 

Las acciones de Peatónito son importantes e inspiradoras, pues como un superhéroe local presenta un carácter amistoso para inspirar a la gente a cambiar sus hábitos y comportamientos. En una ciudad de millones de personas es un reto grande, pero nadie le negará a Peatónito sus coraje para ponerse delante de un coche con la única protección de una máscara.

 

Son pequeños gestos, pero tal vez lo que necesita su ciudad sea que otras personas decidan disfrazarse como él y salir a luchar por la justicia para los peatones, de una manera amistosa y pacífica.

2013 hasta hoy

Somos un colectivo ciudadano de Monterrey que busca crear un entorno más humano, inclusivo y digno, reivindicando el papel del peatón en la ciudad cotidiana.

 

El proyecto comenzó como una protesta contra los automóviles que se estacionan en las aceras. Pero con el tiempo ha evolucionado a ser parte de una transformación generacional de imaginarios urbanos, revalorizando el acto del caminar, realizando intervenciones puntuales para mejorar la infraestructura peatonal y redes de colaboración con diversas organizaciones civiles.

 

Una de ellas fue con el Museo Itinerante por los Derechos Humanos (ITINERA). Participamos en su exposición sobre el derecho al libre tránsito por la ciudad, titulada Paso Libre. Dentro de la exposición, realizamos el taller infantil de dibujo Banqueta Coqueta y compartimos algunas fotografías de caminatas por la colonia.

 

Defendamos juntxs nuestro derecho a la ciudad!

2010

El  Instituto Municipal de Planeación Urbana (IMPLAN), presentó el proyecto “Vías Escolares Dignas”, que se implementó en barrios populares del municipio de Culiacán, Sinaloa (México).
 

Este proyecto consiste en crear vías más seguras tanto para los niños que caminan hacia sus escuelas, como para el resto de la comunidad, al construir andadores iluminados, plantando árboles y creando espacios de recreo más seguros. En los distritos más pobres de Culiacán la tercera causa de muerte de niños en edad escolar son los atropellamientos.

 

El objetivo de la la Secretaría de Educación Pública y Cultura (SEPYC), a través del Programa Escuela Segura y en coordinación con el IMPLAN es consolidar a las escuelas como espacios más seguros es que las escuelas, apoyen el proyecto dándolo a conocer a los niños y padres de familia para concientizarlos de la necesidad e importancia de hacer cambios que beneficien a la comunidad y que mejoren tanto la calidad de vida, como el medio ambiente. 

El proyecto “Vías Escolares Dignas” busca cambiar la imagen actual que tienen los niños de su ciudad para que crezcan con este nuevo concepto que promueve vías públicas más seguras para ellos.

 

El IMPLAN de Culiacán invirtió el paradigma que asfalta calles para automóviles y relega a los peatones y ciclistas a segundo lugar para en vez ofrecer algo más justo, incluyente y humano: dar prioridad,  especialmente en los barrios pobres de esa ciudad, al desarrollo de vías para el uso  exclusivo de peatones y ciclistas - niños en edad escolar y familias - para que puedan  realizar sus desplazamientos a centros educativos, mercados y otros, de forma  segura, cómoda, económica y sostenible.

 

Las rutas funcionarán también como “corredores verdes” o plazas lineales dentro del Distrito, que fomentarán la  convivencia, la interconexión, y la inclusión de sus habitantes propiciando la intermodalidad. 

 

2010

Por la calles de mi Ciudad fue un proyecto pictórico realizado por niñas y niños de 5 a 9 años, el cual tuvo por objetivo que estos conocieran y plasmaran desde su propia perspectiva el entorno arquitectónico de la ciudad de Oaxaca de Juárez, considerada patrimonio de la humanidad, no solo por su arquitectura sino por las costumbres y tradiciones que prevalecen y la identifican.

 

Este proyecto surgió por parte del interés de los docentes del taller de dibujo y pintura infantil de la Casa de la Cultura Oaxaqueña con el interés de que los alumnos descubrieran la arquitectura colonial a través diversas técnicas pictóricas, medio por el cual se plantean otras temáticas donde los niños y niñas los utilizan como medio para expresar y comunicar la manera en que imaginan y miran el mundo que le rodea.

 

El resultado de este tema derivó de un proceso de dos meses de trabajo en los que primeramente se sensibilizó a los niños hacia la arquitectura colonial de su ciudad, descubriendo lo que la caracteriza, entre sus detalles, colores y texturas, desde la peculiar piedra de cantera verde con la que están construidos los templos, el acueducto o las fuentes entre otros edificios decorados con marcos, cornisas y herrería en puertas y ventanas.

 

La ciudad con sus diferentes espacios, especialmente las casas en su mayoría sencillas y de un nivel, fueron concebidas y representadas pictóricamente por lo niños de tal forma que el resultado fue una colorida serie de 34 cuadros individuales y colectivos expuestos en la Casa de la Cultura Oaxaqueña y la Casa de la Ciudad, buscando de esta forma que los asistentes a la exposición redescubrieran la arquitectura colonial oaxaqueña a través de la mirada y la mano de los pequeños expositores.

 

Más allá del extraordinario resultado, fue mayor el efecto, acercamiento y valoración de los niños y niñas a su ciudad, que a pesar del tiempo y las modificaciones que va teniendo, conserva su esencia arquitectónica y cultural que tanto cautiva a visitantes nacionales y extranjeros.

 

Video del proyecto: http://www.youtube.com/watch?v=ZeeCEAkoe1Q

 

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